El pasado día 27 de noviembre y cn motivo del día internacional de solidaridad con el pueblo palestino, Neta Golan del ISM y Hazem JamJoum del Comité Nacional Palestino para el Boicot, desinversiones y sanciones al Estado de Israel intervinieron en el Parlament de Catalunya.
Interesantes los comentarios de los diputados. Pueden verse las intervenciones en el siguiente link:
Sergio Yahni- Alternative Information Center
En la víspera del 60 aniversario de la declaración Universal de los derechos humanos, La Unión Europea, a través de la decisión de aumentar su alianza con Israel ha actuado, básicamente, para vaciar de contenido el sistema legal creado para prevenir la repetición de los crímenes cometidos en Europa durante la década de los 40: deportaciones, pogroms, y ejecuciones ilegales.
Una vez más, Europa ha decidido castigar a la víctima, el pueblo palestino y premiar al régimen israelí de Apartheid.
La mejora de relaciones de la Unión Europea con Israel es parte de la deriva europea para salirse del régimen legal internacional creado a partir de la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo con esta legalidad, la ocupación israelí de Cisjordania, Gaza y los altos del Golán es ilegal. Además, las acciones de Israel en dichos territorios, tales como la transferencia de población, la deportación, la ejecución de activistas políticos y la construcción del Muro también son ilegales. Esto fue determinado por la Corte Internacional de Justicia el 9 de junio de 2004. La Corte también declaró que es illegal, por parte de los firmantes de los Convenios de Ginebra cooperar con estas acciones.
La decisión europea de mejorar sus relaciones con el Estado de Israel y reconocer su régimen de apartheid no nos sorprende. Cuando las políticas de Sarkozy tienen como objetivo deportar a más inmigrantes ilegales que el régimen de Vichy, cuando la Italia de Berlusconi les toma las huellas dactilares a los gitanos y la Europa del Este criminaliza a los partidos de trabajadores, no podemos esperar otra cosa de Europa que la aprobación de las deportaciones, los pogroms y las ejecuciones ilegales por parte de Israel.
Europa cuenta con el orgullo de que hace 60 años millones de europeos se opusieron a las políticas de sus gobiernos y tomaron el camino del maquis. Al contrario que muchos otros europeos que se oponían lo que sucedía tras ellos pero preferían la comodidad de su vida diaria antes que la protesta. El maquis negó la posibilidad de quedarse en silencio y convertirse en cómplices de lo que sucedía.
Es importante recordar lo que sucedía en Europa durante los años 30 y 40. No había un solo incidente que requiriese la toma de las armas. Arrestaban a algunos comunistas, deportaban a algunos inmigrantes ilegales, pero la crisis había pasado, los cafés seguían abiertos y siempre se podía ver a Marlene Dietrich en el teatro. Si tenías suerte de no ser gitano, judío, inmigrante polaco o comunista, no había nada que temer. Había rumores sobre pogroms en Alemania, por los intereses financieros de los capitalistas europeos y el mantenimiento de sus beneficios eran más importantes que unos zapateros judíos a los que les sucedía algo o unos polacos arrestado en la frontera alemana.
Del mismo modo, hoy no hay ningún suceso que requiera de la toma de las armas para que nos separemos del acogedor sofá frente al televisor y nos decidamos a resistir. Es cierto. Si no eres un latinoamericano, un africano o un gitano. Hay rumores sobre un millón y medio de personas muriéndose de hambre en la Franja de Gaza bajo asedio israelí y las noticias muestran imágenes de pogroms en Acre y Hebrón. Pero una vez más, los problemas financieros de las empresas capitalistas y los delirios imperialistas de Europa son más importante que un zapatero palestino en Hebrón.
En cambio, hay una gran diferencia entre la realidad de los años 30 y 40 y los tristes días que vivimos. Al menos entonces había una dirección comunista que, pese a su liderazgo, podía señalar lo bueno y la malo. Lo que hoy queda de los partidos comunistas se adapta a la Europa islamofóbica y duda ante el Apartheid israelí.
No queda ya lugar para la duda, para sueños abstractos de paz y coexistencia.
¿Estás con el apartheid o contra él?. Estás dispuesto a defender a los latinoamericanos, a los africanos a los gitanos o vas a mirar hacia otro lado cuando la política migratoria se los lleve de tu barrio? ¿Aceptas la islamofobia como el mal menor?
Quizás no ha llegado el momento del maquis y los inviernos en la montaña. Pero el mundo creado tras la segunda guerra mundial se colapsa. Tenemos que movilizarnos y decirles a los gobiernos europeos “Nunca Más”.